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2008/9/26 JORNADAS DE LA FAN; “EL POUM EN EL FRENTE DE HUESCA”. SIERRA DE ALCUBIERRE (HUESCA). (Octubre-08) El fin de semana del 10, 11 y 12 de octubre, la Fundación Andreu Nin organiza unas Jornadas en la Sierra de Alcubierre (Huesca) con el título “EL POUM EN EL FRENTE DE HUESCA”. Programa: - Viernes 10.10.08 por la noche: o Llegada al refugio “Los Monegros” o Proyección de “Tierra y Libertad” - Sábado 11.10.08: o Mañana (De 10 a 15 H); -Visita a las trincheras de la Sierra de Alcubierre (Ruta Orwell y otras), con Manuel Benito y Andy Durgan como guías. -Comida en el albergue “Los Monegros”. o Tarde: -17 H. Proyección del documental sobre la guerra civil en Aragón y charla a cargo del “Círculo Republicano de Huesca” - 19 H. Mesa redonda; “El POUM en Aragón”. · Ponentes: Andy Durgan Agustín Maraver Javier Maestro -Cena en el albergue “Los Monegros” -Proyección de “1984” - Domingo 12.10.08: o Mañana -10 H. Mesa redonda; “George Orwell en el Frente de Aragón”. · Ponentes: Mike Eude Pepe Gutiérrez Gianluca Trombín -Visita Frente de Huesca. -Comida en Tierz. Los interesados en asistir a estas jornadas deberán confirmarlo enviando un e-mail con su nombre a huescapoum@gmail.com e ingresando en la cuenta de la Fundació Andreu Nin: 2100 0115 13 02 01282989, el importe de la inscripción (30 € parados, 60 € el resto) indicando: “Jornadas POUM Huesca”. Fundació Andreu Nin. 
2008/9/20  Jornada de movilización sindical el 7 de octubre Una ocasión para responder a la crisis La crisis capitalista está golpeando duramente. El paro está creciendo muy rápidamente. Son miles los despidos en la construcción y se anuncian otros miles en el sector del automóvil... Al estallido de la burbuja inmobiliaria se le ha unido la crisis del sector financiero estadounidense. No son pocos los que afirman que la crisis actual es la más grave desde los años 30 del siglo pasado. Es una crisis producto de la combinación de diferentes elementos: la especulación financiera en la construcción, en materias primas y en productos alimenticios con la sobreproducción acumulada durante los años de bonanza económica. Los trabajadores y trabajadoras no deben pagar esta crisis. La crisis debe ser a cargo de los multimillonarios beneficios que bancos, empresas, grandes propietarios y multinacionales lograron acumular durante estos años. La situación exige luchar e ir preparando las condiciones para una alternativa a este sistema, que para nosotros es una alternativa solidaria y socialista. Esta crisis demuestra otra vez que las recetas de las políticas neoliberales son las responsables de las desgracias de la humanidad. Además, en el marco de la Unión Europea, se combina con el intento de poner en marcha medidas como la conocida Directiva de las 65 horas, por la que se podría ampliar la jornada laboral y se restringirían los derechos a la negociación colectiva. La respuesta a la Directiva de las 65 horas, a los cierres de empresas, a los expedientes de regulación de empleo, a la falta de pago de salarios, a los intentos de reducir costes salariales o beneficios sociales debe ser la movilización amplia y unitaria de la clase trabajadora. Para el próximo 7 de octubre los sindicatos han convocado una Jornada Mundial de movilización por el empleo digno, contra el trabajo precario, contra los bajos salarios, contra la falta de derechos. Es una primera ocasión para demostrar que la clase trabajadora no está dispuesta a pagar los platos rotos de la crisis capitalista. Es una ocasión para empezar a reunir fuerzas y a demostrar la respuesta de la clase trabajadora. Para ese día los sindicatos CCOO y UGT han convocado manifestaciones y paros de entre 5 y 15 minutos en las empresas. ¡Hay que organizar y participar masivamente en estas convocatorias! 17 septiembre Comité Ejecutivo Partido Obrero Revolucionario (Cuarta Internacional) 2008/9/17 MOVILÍZACION SOCIAL POR UN MODELO PRODUCTIVO SOSTENIBLE Y ALTERNATIVO Y UNA SALIDA SOCIAL A LA CRISIS La actual coyuntura económica de crisis es de muy hondo calado, las consecuencias en términos de empleo y de bienestar social ya empiezan a ser dramáticas para millones de ciudadanos, precisamente los que menos se beneficiaron de los más de catorce años de espectacular crecimiento económico. Las desorbitadas tasas de inflación (un 4,9% en agosto 2008), unido al fuerte déficit exterior (10,7% del PIB), configuran un escenario que ya pasa factura a más de medio millón de nuevos parados. Los pensionistas, las personas desempleadas y empleadas precarias, las trabajadoras, jóvenes o los ochocientos euristas; que ya soportaron un modelo de crecimiento injusto, no pueden continuar soportando la miseria de un modelo económico que margina a la mayoría social mientras una determinada elite económica se enriquece, en demasiadas ocasiones de forma inmoral, cuando no delictiva. Esta es la enésima crisis del capitalismo, desde que en la década de los años 70 se apostó por un modelo basado en la especulación. A través de complejos procesos de ingeniería financiera y de creación de nuevos instrumentos de inversión opacos se ha llegado a contaminar de tal forma los balances de algunos bancos que además de haber llevado alguno a la quiebra, han generado una situación de desconfianza tal entre los propios participes del mercado que han generado una restricción de los créditos e inutilizado en gran medida las actuaciones realizadas por los grandes Bancos Centrales para paliar esta delicada situación, llevando el modelo a un callejón sin salida Pero además, nuestro propio modelo de desarrollo ya estaba enfermo, donde el retraso tecnológico y de dotación de capital y la pérdida continua de competitividad eran síntomas de ello. Así y tras casi quince años de bonanza económica y especulación salvaje, en donde las empresas han obtenido los mayores beneficios de la historia y se ha realizado una regresiva política fiscal y de subvenciones dirigida a fomentar la rentabilidad de las empresas y de algunos particulares, con niveles de economía sumergida cercanos al 25% del PIB, la contrapartida obtenida por los trabajadores ha venido dada por una pérdida de peso de poder adquisitivo de los salarios y de peso en la renta nacional, unos niveles de temporalidad y precariedad y siniestralidad vergonzantes que continúan marcando la realidad laboral de nuestro país, una degradación de los servicios públicos y un endeudamiento histórico de las familias. Esta crisis se produce en un contexto de ofensiva europea contra los derechos sociales como muestran las recientes directivas de retorno y de tiempo de trabajo, donde por un lado se criminaliza al inmigrante, y por otro se exige trabajar más horas a la semana y durante más años con las acciones de ampliación de la edad laboral, y de un giro más nítido a la derecha del Gobierno de Zapatero, como muestra la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio, el incremento de las tarifas eléctricas, unido al recorte del gasto público o la suspensión de la oferta pública de empleo. Son medidas socialmente inaceptables, que perjudican a la mayoría social y benefician claramente a quienes fueron los principales beneficiarios de la larga etapa de crecimiento, que la izquierda debe combatir para conseguir una salida social a la crisis, que favorezca un custionamiento del actual sistema y cimentar un sistema productivo con mayor capacidad de estabilidad y redistribución, con mayor protección social y con los requerimientos ambientales precisos en el consumo y en la producción para hacerlo sostenible. LAS PROPUESTAS DE IZQUIERDA UNIDA. Para evitar que las medidas políticas y económicas que plantee el Gobierno para salir de la crisis vuelvan a representar un revés para los intereses más elementales de los ciudadanos, es tiempo de respuesta y de presión social, de movilizaciones. Es el momento de aplicar políticas que defiendan los intereses de las familias obreras y la mayoría social. Par esto es necesario la actuación discrecional del gasto público, para impulsar la actividad productiva y el empleo digno, comprometiendo incrementos en la inversión y garantizando una mayor financiación en los Ayuntamientos y CCAA que garanticen los recursos necesarios e incrementar el gasto social 1º IMPULSANDO LAS POLÍTICAS SOCIALES, EL EMPLEO Y LA VIVIENDA - El pleno e inmediato desarrollo de la Ley de Dependencia. - Impulsar el sector público con empleo digno. - Modernizar los Servicios Públicos de Empleo, personalizando la búsqueda de empleo. - Incremento de las prestaciones por desempleo. - Reducción de la Jornada laboral a 35 horas por ley. - Dignificación y mejora del Sistema público de Pensiones. - Universalizar la educación pública infantil de 0 a 3 años. - Ampliar la Oferta Pública de Empleo, limitando las externalización de servicios. - Incrementar Salario Mínimo a 1.100 euros mensuales. - Impulsar y garantizar el cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. - Promocionar parques públicos de viviendas en alquiler, rehabilitar viviendas y edificios - Habilitar nuevas formas de gestión en el Sistema Nacional de Salud. - Incentivar la puesta en el mercado de viviendas desocupadas y reconocimiento universal a una vivienda digna. - Crear la Renta Básica de Ciudadanía - Rechazar la Directiva europea sobre ordenación del tiempo de trabajo. - Control y límite sobre los Expedientes de Regulación de Empleos. 2º POR UN MODELO SOSTENIBLE, REDISTRIBUTIVO Y ALTERNATIVO - Incorporar energías renovables y mejorar su eficiencia energética. Conseguir un mayor ahorro y uso eficiente de la energía. - Invertir suficientemente en Transporte Público y la red convencional de ferrocarril. - Controlar los márgenes comerciales de los productos agroalimentarios - Planificar los Sectores de electricidad y gas, mejorar la calidad del suministro eléctrico y aplicar tarifas que beneficien los consumos básicos y penalicen los suntuarios. 3º INCREMENTANDO LOS RECURSOS PÚBLICOS, Y PONIENDO LIMITE A LAS GRANDES FORTUNAS. - Plan urgente de acción contra la economía sumergida, lucha contra el fraude y el delito fiscal y los paraísos fiscales. - Mantenimiento del Impuesto sobre el Patrimonio. - Impuesto especial hacia las grandes fortunas. - Creación de Fondos de Reinversión en empresas con beneficios. - Limitar las remuneraciones excesivas de los altos ejecutivos de las empresas - Vincular la actualización de la financiación local a la autonómica. - Creación de una Banca Pública de apoyo a Pymes y familias.
NO PAGUES TÚ LA CRISIS, MOVILÍZATE.  El 7 de octubre de 2008 el movimiento sindical organizará una Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Constituye una oportunidad sin precedentes para que los sindicatos y otras organizaciones interesadas en promover el Trabajo Decente en todo el mundo unan sus fuerzas en una movilización global de gran envergadura que involucrará a gran número de personas e incluirá una amplia gama de actividades. Una jornada provechosa conseguirá llamar la aten ción sobre la urgente necesidad de una nueva globalización. ¡Participa! ENLACE CON LA MOVILIZACIÓN 2008/9/16 Segunda Declaración de Rivas Asamblea de los Movimientos Sociales Reunida durante el III Foro Social Mundial de las Migraciones
________________________________________________________________________ Hoy, cuando conmemoramos los sesenta años de la Nakba palestina, los 20 años del inicio de las muertes en el Estrecho de Gibraltar, los 35 años del golpe militar contra el gobierno democrático de Salvador Allende; cuando esa misma legitimidad está gravemente amenazada en Bolivia y convoca nuestra conciencia y solidaridad, y cuando celebramos los 60 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, nosotros, mujeres y hombres que somos parte de más de dos mil movimientos y organizaciones sociales de noventa países del planeta, nos reunimos en Rivas Vaciamadrid (España), del 11 al 14 de septiembre de 2008, bajo el lema NUESTRAS VOCES, NUESTROS DERECHOS, POR UN MUNDO SIN MUROS Nuestras Voces Somos personas y organizaciones de migrantes, desplazados/as y refugiados/as; víctimas del tráfico de seres humanos y la trata; somos también movimientos y organizaciones sociales trabajando junto a ellos; somos sujetos individuales y colectivos que, preocupados por el hecho migratorio comprendido en su integralidad, nos hemos ocupado de desarrollar acciones comprometidas con la transformación radical de las condiciones en las que los seres humanos se han visto obligados a migrar, desplazarse o refugiarse . Nosotras, las personas migrantes, desplazadas y refugiadas y nuestras organizaciones, nos constituimos en un nuevo sujeto político y en una fuerza social mundial que se consolida en este III Foro Social Mundial de las Migraciones. Por todo lo anterior y con legítimo derecho, levantamos nuestras voces para decir: No al creciente deterioro de las condiciones de vida que impacta a la mayoría de las personas del planeta, en el norte como en el sur global y que impacta de manera especial a las personas migrantes, refugiadas y desplazadas de los diferentes continentes, y muy especialmente las de los pueblos palestino, saharaui, colombiano, sudanés e iraquí y a las políticas cómplices de Estados Unidos, Europa y España en particular. No a las migraciones forzadas de los pueblos indígenas como resultado de la expropiación de sus tierras y de los megaproyectos agroindustriales, que traen como consecuencia el desarraigo y la destrucción de sus culturas. No a las diferentes manifestaciones de racismo en contra de las personas y comunidades migrantes en todos los continentes y particularmente, en contra de las personas de Africa Negra y la comunidad latina en los Estados Unidos No a la reproducción y el fortalecimiento de un sistema patriarcal que, en el contexto de la feminización de las migraciones, profundiza aun más la asimetría de género ya existentes, y se traduce en la continuidad de la ubicación de la mujer en trabajos relacionados al ámbito privado y al cuidado de otros, en condiciones de esclavitud. No a los proyectos que estigmatizan, segmentan y excluyen a las personas migrantes y sus familias y deterioran el tejido social comunitario y organizativo. Rechazamos la pretensión de transformar las remesas en sustituto de políticas estatales de desarrollo en los países de origen y en refuerzo al circuito financiero del capital, ampliando aún más las históricas asimetrías sociales, políticas, económicas y culturales. No al discurso mediático convencional que desde los estereotipos, refuerza la criminalización y la victimización de las personas migrantes como discurso hegemónico; a la xenofobia, la discriminación y el racismo que se propaga desde ellos y que acrecienta esas conductas y prácticas en las sociedades y países de tránsito y destino de personas migrantes. No a la globalización capitalista, neoliberal, concentradora y excluyente, depredadora del ser humano y de la naturaleza y que en su conjunto representa la causa fundamental de las migraciones contemporáneas. Nuestros Derechos Somos sujetos que nos hacemos cargo de procesos; analizamos e interpretamos la compleja realidad del hecho migratorio, desde el lugar del ser humano, su dignidad y la integralidad de nuestros derechos humanos; imaginamos y ponemos en marcha iniciativas múltiples y diversas y apostamos por nuestro protagonismo histórico, por la construcción de otra realidad: En las condiciones actuales del capitalismo mundial, las personas migrantes somos una muestra evidente de las desigualdades económicas y sociales entre los países y dentro de los países. Situación que se profundiza por la sincronía de una crisis mundial, multidimensional: económica, ambiental, alimentaria y energética. La construcción de muros geográficos, políticos, legales y culturales, como la directiva europea de “la vergüenza”, y otras leyes públicas y disposiciones oficiales similares, son una estrategia criminalizante que, en aras de la mayor rentabilidad del capital internacional, elimina todos los derechos humanos. Para ello se recurre, además, a la externalización de fronteras, la internalización mental a través de la persecución, el hostigamiento y las deportaciones; las detenciones arbitrarias, la impunidad policial fronteriza y los centros de internamiento, donde la violación de los derechos humanos es cotidiana Insistimos en que los acuerdos laborales bilaterales y regionales inspirados en el modelo filipino de programas temporales de trabajadores huésped que, al impedir el arraigo, anula cualquier posibilidad de reivindicar sus derechos, propiciando la sobreexplotación y deshumanización de las personas trabajadoras, cumplan plenamente con las obligaciones establecidas en los convenios 97 y 143 de la OIT; sin lo cual se profundiza el deterioro integral del Trabajo Humano, con pérdida de su valor salarial, social y jurídico, convirtiendo a las personas migrantes en mercancías. Afirmamos la necesidad de defender, reivindicar, extender, frente al trabajo forzado, esclavo y precario, el trabajo digno para una vida digna, que integre libertad, igualdad de trato y contraprestaciones negociadas adecuadas para todas las personas trabajadoras. Valoramos las iniciativas de economía solidaria que fortalecen el tejido asociativo y contribuyen a procesos de economía social y desarrollo integral de las personas. Rechazamos su utilización como instrumento para negar el derecho a migrar. Promovemos la ciudadanía universal y ratificamos el derecho de las personas a la libre movilidad como establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Por un mundo sin muros Un mundo sin muros es una condición esencial para construir otro mundo posible; el cumplimiento pleno de los artículos 13 y 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es una exigencia y nos compromete a continuar en nuestra lucha por los derechos de todas las personas migrantes. Por ello exigimos: la firma, ratificación y puesta en práctica de la Convención Internacional sobre los Derechos Humanos de los Trabajadores Migratorios y sus Familias por parte de los Estados que no lo han hecho. Saludamos a los Estados que la han ratificado y demandamos adecuen su marco normativo nacional a las exigencias de la Convención. Saludamos el compromiso por parte de los gobiernos municipales iniciado por el gobierno de Rivas Vaciamadrid de trabajar en la campaña a favor de la ratificación. el establecimiento de un mandato o procedimiento especial dentro del sistema de la ONU para suplir los vacíos en los instrumentos existentes de protección de las personas migrantes, CMW (Comité de Trabajadores Migratorios), relator especial, ACNUR y el representante especial para las personas desplazadas internas. la derogación de la directiva de retorno de la UE, así como de todos los instrumentos legales que permiten la detención de migrantes en el mundo; el desmantelamiento del Frontex y de todos los dispositivos policiales y militares que securitizan las políticas migratorias y la fiscalización por parte de organizaciones sociales de los centros de internamiento, hasta su cierre definitivo. que las fronteras del mundo dejen de ser espacios de impunidad en los que las personas migrantes son objeto de todo tipo de violaciones, crímenes y obligados a asumir riesgos que ponen en peligro su vida. Demandamos que los países de origen, tránsito y destino, asuman su responsabilidad para revertir esta situación. la regularización de todas las personas migrantes sin papeles en todo el mundo. el reconocimiento de otras formas de persecución y la ampliación jurídica de las causas que se reconocen como asilo, refugio y trata de personas, garantizando que las solicitudes y los procedimientos cumplan con todo lo que prevé la ley y centren los derechos humanos de estos colectivos. Igualmente, demandamos el cumplimiento de las condiciones que el Derecho Internacional exige para el retorno de los refugiados. la denuncia de todos aquellos convenios de expulsión, generalmente impuestos a los Estados de origen o tránsito, que a menudo conllevan graves violaciones de los derechos, ruptura familiar, represalias de las autoridades del país de origen y un grave desarraigo de las personas migrantes. la anulación de los acuerdos y claúsulas de re-admisión y el cese de toda negociación de acuerdos de este tipo entre la Unión Europea y los países terceros y entre los países terceros. la promoción de las personas y comunidades migrantes para que se organicen, se rebelen, denuncien toda forma de dominación y explotación y hagan valer sus derechos, fortaleciendo sus organizaciones y las redes de apoyo mutuo. el cumplimiento de la legislación internacional que garantiza la protección adecuada de los niños y niñas que son parte importante de los flujos migratorios internacionales. la incorporación en nuestras luchas de la reivindicación de una justicia medio ambiental y el reconocimiento y protección jurídica de los refugiados que provoca el cambio climático y la destrucción del medio ambiente, urgiendo un nuevo orden mundial que promueva la dignidad humana de todas las personas, en sintonía con las potencialidades de nuestro planeta tierra. la aplicación de políticas encaminadas a garantizar la igualdad de oportunidades profundizando mecanismos de inclusión que no dependan de la situación administrativa de las personas migrantes; de políticas que integren, en los servicios públicos, la diversidad cultural de las personas migrantes en los servicios públicos; de políticas a largo plazo para la integración de los jóvenes y para el avance en la equiparación de derechos para los colectivos migrantes de LGTB y sus familias. el derecho al voto en el ámbito municipal y la participación activa en la definición de los planes locales de desarrollo y el respeto a la autonomía de las organizaciones y movimientos sociales, de tal manera que el ejercicio pleno de la ciudadanía de las personas migrantes sea efectivo. la participación política del migrante para incidir, tanto en la política interna como en la política externa, de un país de llegada, a favor de su país de origen, visibilizando los beneficios que las personas migrantes traen, constituyéndose en sujetos activos. la continuación del proceso de redacción colectiva de la Carta de los Migrantes así como la de todos aquellos procesos e iniciativas que signifiquen el fortalecimiento de la defensa de los derechos de las personas migrantes. la multiplicación y fortalecimiento de medios de comunicación democráticos, incluyentes que, desde las voces de las personas y comunidades migrantes, reflejen adecuadamente la complejidad de la migración. Queremos recuperar la dimensión del sujeto humano, de la dignidad humana evitando que la lógica mercantil afecte nuestra relación como movimientos sociales. Asumir que nuestra identidad como migrantes, refugiados y desplazados no niega nuestras otras múltiples identidades y luchas. Migrar no es un delito, delito son las causas que originan las migración. Levantemos nuestras voces, defendamos nuestros derechos, luchemos juntos por construir un mundo sin muros. Rivas Vaciamadrid, septiembre 13 de 2008 
 Amenazas de golpe en Bolivia Solidaridad con el pueblo boliviano El gobierno boliviano ha anunciado que en diversos departamentos se ha puesto en marcha un golpe de estado civil encabezado por el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic. Diversos enfrentamientos organizados por la burguesía y los terratenientes asaltaron y quemaron instituciones del Estado en los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija, causando 16 muertos. En algunos departamentos se ha declarado el estado de sitio y el gobierno de Evo Morales ha expulsado al embajador estadounidense acusado de estar detrás de estos planes golpistas. Pese a la contundente ratificación de Evo Morales en el referéndum del pasado 10 de agosto, con el 67% de apoyo, las fuerzas opositoras parecen decididas a echar un definitivo pulso a los planes de Evo Morales para profundizar en el contenido social y nacional del proceso revolucionario. Desde que el MAS de Evo Morales se hizo con el poder la burguesía y los latifundistas bolivianos, con el soporte del imperialismo norteamericano, han estado boicoteando la acción del gobierno. Usando como excusa la petición de autonomía para los departamentos más ricos, los que poseen reservas de gas y petróleo, y en los que tienen sus grandes latifundios han logrado movilizar a ciertos sectores de la población para enfrentarlos al gobierno de Evo Morales y también a los trabajadores, campesinos e indígenas. Los intereses económicos de grandes empresas extractores españolas están en juego contra la nacionalización y el progreso popular e indígena boliviano. Se trata de una movilización reaccionaria destinada a socavar los avances de la población trabajadora e indígena y a defender el mantenimiento de su poder económico y el de sus empresas y las multinacionales de productos agrícolas y petrolíferos. Están creando un poder paralelo al del gobierno y preparándose para dar un golpe de estado. La respuesta a estas amenazas debe ser la movilización popular. Los intentos de llegar a un acuerdo con los golpistas no resolverán los problemas. Al contrario, es el momento de profundizar en las medidas para hacer avanzar el proceso revolucionario. Las organizaciones obreras, campesinas e indígenas están alerta. Un Pleno ampliado de la Central Obrera Regional de El Alto (la ciudad obrera cercana a la capital La Paz) así lo pide: “Exigimos al actual gobierno encabezado por el actual presidente de la República, Evo Morales Aima, el inmediato encarcelamiento de Branco Marinkovic, Rubén Costas, el genocida de Leopoldo Fernández y otros nefastos personajes por sedición, traición y división de la patria, en el marco de las leyes del Estado boliviano. Pedimos al actual presidente de la República, Evo Morales Aima, excluir del gobierno a grupos derechistas que con sus acciones debilita y ponen el riesgo el actual proceso político de cambios.” La Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (que forma parte de la Central Obrera Boliviana) también ha fijado su posición: “Para la clase obrera debe estar claros, que la burguesía agroexportadora tiene el objetivo de derrocar al gobierno de Evo Morales, o de impulsar la intervención de fuerzas externas como las Naciones Unidas, y así lograr un compromiso con el gobierno y que éste abandone sus reformas y limite más las que ya impulsa…Corresponde a la clase obrera, asumir la tarea de construir la unidad del país, de la resolución de los problemas centrales como la nacionalización integral de los hidrocarburos, derogación del decreto supremo 21060 de precariedad laboral, derogación del régimen de jubilación privada y aporte patronal, estatal (mayoritarios) y laboral. Salario acorde al costo de vida. Por una Segunda Reforma Agraria que posibilite el acceso a tierras de trabajadores desocupados y al campesinado pobre. Por autonomías de carácter popular que garantice y consolide una Bolivia unitaria. Imposición de la jornada de ocho horas, eliminación de todas las formas de sobre explotación y contratos civiles que imponen la flexibilidad laboral.” El MAS y Evo Morales disponen del apoyo y el compromiso activo de la Venezuela revolucionaria de Chaves y de la gente trabajadora latinoamericana. Desde el Estado español el POR promueve impulsar la más amplia solidaridad, desde los sindicatos hasta las asociaciones de bolivianos, contra los intentos golpistas y en defensa del gobierno Evo Morales. Comité ejecutivo Partido Obrero Revolucionario (POR) – Cuarta Internacional 15 de septiembre 2008 2008/9/11
INTERNACIONAL Salvador Allende, un líder del presente y del futuro Su enfrentamiento con el cinismo neoliberal, que busca despojar a los ciudadanos de sus derechos y dignidad, firmó su sentencia de muerte LUIS SEPÚLVEDA * - 10/09/2008 *escritor La tragedia del otro 11 de septiembre empezó a gestarse con antelación: para ser preciso, el 4 de Noviembre de 1972, cuando un hombre de estatura mediana, enérgico y seguro habló ante la asamblea de Naciones Unidas. En aquel discurso memorable y anticipatorio que empezaba con un "todos los pueblos al sur del río Bravo se unen para decir basta", Salvador Allende denunciaba el creciente poder de las empresas multinacionales que, al margen de la legalidad y del control parlamentario, amenazaban la existencia misma de los estados y se convertían en una fuerza dominante imposible de controlar con los mecanismos de la sociedad civilizada, pues representaban una idea puramente mercantilista de la existencia y los valores lentamente desarrollados desde la moral y la ética les eran tan ajenos como enemigos. En Latinoamérica y algunas naciones del llamado Tercer Mundo, el discurso de Allende fue aplaudido, más no comprendido en toda su profética magnitud. Salvador Allende era un líder premonitorio, su comprensión de la historia, de la economía y de la diversidad latinoamericana le permitían creer y ver como posible una vía chilena al socialismo que no pasara por la insurrección armada y que se basara en el fortalecimiento de las instituciones que la sociedad civil se había dado, porque estas eran la expresión de una legalidad conquistada tras duros combates por la igualdad y la justicia social. Su discurso en Naciones Unidas fue minuciosamente examinado por tres inmorales: Richard Nixon, Henry Kissinger y Milton Friedman, un economista de Chicago aplaudido por los "Varguitas" de cualquier pelaje y que hoy defienden el liberalismo económico a ultranza, pero que son incapaces de reconocer el panorama de miseria humana que genera. 16 años de terror El 11 de septiembre de 1973, los militares chilenos recibieron de los Estados Unidos la orden de dar un golpe de Estado y terminar con la vía chilena al socialismo y con la ejemplar democracia chilena. Hubo miles de muertos, desaparecidos, torturados, exiliados: el terror se prolongó durante dieciséis años. La guerra sucia la hicieron los militares adiestrados por asesores norteamericanos especialistas en combatir al "enemigo interno", adversario para el que no existían convenciones de Ginebra ni hábeas corpus -Guantánamo se experimentó con los chilenos- y la otra guerra, la más sucia, la lideró Milton Friedman y el primer grupo de economistas neoliberales que aterrizaron en Santiago de Chile en 1974. En 1970, cuando Salvador Allende ganó limpiamente las elecciones que lo llevaron al Gobierno, el índice de pobreza en Chile era del 23 %. El 11 de septiembre de 1973, ese índice se había rebajado a un 12% mediante políticas de empleo que, lejos de lesionar a la industria, hicieron que se mantuviera y aumentara la capacidad productiva y exportadora. Chile exportaba cobre manufacturado (el planeta se electrificó con alambre de cobre hecho en Chile) y textiles, y tenía una industria de electrodomésticos que gozaba de prestigio en el mercado regional sudamericano. Friedman sustentaba su teoría económica en la necesidad de mantener un "desempleo natural" y en Chile, además de terminar con la industria nacional, logró que el índice de pobreza subiera hasta un 49% en menos de cinco años. En ese breve tiempo, consiguió que la mitad de los chilenos fueran pobres. La teoría del neoliberalismo económico inventada por Friedman y los Chicago Boys sólo era posible de aplicar en un país sin oposición, sin sindicatos, sin libertad de expresión y con una población aterrorizada por la represión. Básicamente, el neoliberalismo económico propone que mediante una elevada tasa de desempleo natural, el trabajo deje de ser un derecho y se convierta en una oferta de trabajo a disposición de un mercado en el que ni los gobiernos ni las leyes deben intervenir. Mientras mayor es la cuota de desempleados naturales, mayor será la flexibilidad laboral. Y para conseguirlo es menester destrozar la vinculación del Estado con los ciudadanos, sólo así se entienden privatizaciones tan aberrantes como las de la Sanidad pública y la Educación.Así ocurrió en Chile, así intentan que ocurra en todo el continente latinoamericano, así también lo proponen en Europa. Multinacionales como Repsol-YPF, Telefónica, Telekom son empresas multinacionales que reclaman de los gobiernos, de los estados fuertes que presionen para que los estados débiles no se inmiscuyan en su accionar y exijan garantías para que la tasa de desempleados naturales, de incomunicados naturales, de gentes que viven a oscuras naturales, de no dueños naturales de la riqueza energética se mantenga, crezca, pues ese es su sacrosanto mercado. Las palabras de Salvador Allende en Naciones Unidas denunciaban la existencia de una fuerza económica cuyo único norte era despojar a los ciudadanos de su historia y sus derechos, de su dignidad y de su futuro. Hoy, tímidamente, cada gobierno progresista de Latinoamérica retoma el legado de Allende, pues casi todos los pueblos al sur del río Bravo exigen el fin de los desmanes neoliberales y el retorno a políticas justas que consideren la existencia de las grandes mayorías, de los desposeídos, de los condenados de la tierra. Cinismo neoliberal A 35 años de ese otro 11 de septiembre, el recuerdo, la imagen, el legado de Salvador Allende crecen, se agigantan, su memoria reclama inteligencia política, audacia y determinación de izquierdas para terminar con el cinismo de los neoliberales de cualquier pelaje, esos que reclaman intervención estatal para salvar empresas en tiempos de crísis, pero que al mismo tiempo rechazan cualquier control del Estado sobre los beneficios en los tiempos de bonanza. Allende vive en cada escuela pública y laica, en cada hospital público, en cada recurso energético salvado de la voracidad de las multinacionales, en la recuperación de la dignidad ecológica, en el derecho a existir de las mayorías indígenas y de las minorías segregadas. Esos son los caminos que conducen a las "amplias alamedas" que anunció en su último discurso, bajo el fuego y las balas, antes de morir fiel a su dignidad de hombre y de socialista.
Discurso de Arnaldo Otegi en Elgoibar en su recibimiento. Ongi etorri Arnaldo! "Estoy muy seguro de que volverá a haber un proceso de Negociación que en Euskal Herria se liberaran a los presos y habrá un acuerdo político, porque tenemos muchos amigos en Europa y en el mundo" Kaos. Euskal Herria y Derechos Humanos | EuskalTube
Nuestras posiciones son claras y fuertes, dijo Otegi, porque: "1. Planteamos la solución en términos democráticos, apoyados por una mayoría que es la que le da la fuerza. 2. Creemos que hoy en Europa y en el mundo hemos visto los saludos recibidos de Irlanda, Argentina, Italia y Sudáfrica, porque en Europa ahora es posible y asi lo han pensado los observadores que han trabajado con nosotros, nuestro conflicto es conocido y tenemos razón y que debes haber una solución democrática y que complete todos los territorios y que se debe reconocer su carácter nacional y su derecho de autodeterminación. Igual que en Irlanda o Escocia donde se celebrara una votación a favor de la independencia y eso es muy importante para nosotros [...] para solucionar los conflictos se deben reconocer los derechos nacionales delos pueblos. La solución vendrá de la forma que siempre hemos planteado en una Mesa y con una estrategia eficaz que reconozca los derechos de nuestro pueblo y que repatrie a todos, los preso, exiliados e independentistas es lo que siempre reivindicamos y no les gusta y por eso ponen tantas trabas porque saben que somos fuertes.Y en una negociación no les queda otra opción que respetar y reconocer los derechos de Euskal Herria. Y no digo esto porque sea optimista porque estamos muy preocupados, pero estoy muy seguro de que volverá a haber un proceso de negociación, que en Euskal Herria se liberaran a los presos y habrá un acuerdo político, porque tenemos muchos amigos en Europa y en el mundo. Y se que la gente de este pueblo quiere, y no creáis lo que dicen los medios sobre mi, yo tengo un compromiso con este pueblo y no lo abandonaré mientras quede un preso en la cárcel ... no podemos caer en la resignación. Sigue en castellano .... criticando los intereses de la clase política vasca y española. Arnaldo recordó a Jon Idigoras cuando decía: tenemos un gran pueblo que merece la paz y la libertad
Entrevista a Arnaldo Otegi Es posible una solución satisfactoria y justa, y una paz estable y duradera para nuestro país asentada en el reconocimiento de nuestros derechos nacionales. Carlos Aznares en Resumen Latinoamericano | Kaos. Euskal Herria La plaza central de Elgoibar (en la provincia vasca de Gipuzkoa) estaba desbordada de gente este primer sábado de septiembre. No era para menos, uno de sus ciudadanos más conocidos a nivel local e internacional iba a ser objeto de un homenaje especial, el “ongi etorri” (bienvenida, en lengua vasca). Se trata de Arnaldo Otegi, quien fuera hasta antes de entrar a la cárcel por 15 meses, el portavoz de la izquierda independentista vasca. Acompañado de numerosas ikurriñas (la bandera de Euskal Herria ) y los regalos de las organizaciones populares de la zona, entre ellos una gigantesca txapela (boina) que el dirigente político lució por minutos en su cabeza, Otegi se mostró más que agradecido a quienes no sólo no lo habían olvidado sino que lo vitoreaban junto al recuerdo de los otros 750 presos y presas vascas que aún quedan en la prisión.. Con este marco tan especial en lo popular y también en lo represivo (la plaza había sido rodeada por efectivos policiales que controlaban que ninguno de los presentes nombrara a ninguna de las organizaciones ilegalizadas por el gobierno de Rodríguez Zapatero), Otegi habló de la absoluta necesidad de seguir confiando en un futuro de negociación política para el conflicto que Euskal Herria vive desde hace cientos de años, y manifestó su solidaridad a rajatabla con quienes siguen en las cárceles. Tras sus palabras y los acordes del Eusko Gudariak (himno del guerrillero vasco) y La Internacional, Otegi se zambulló en un mar de multitudes, abrazando aquí y allá a hombres, mujeres, niños y niñas de su pueblo que querían manifestarle su solidaridad. Fue entonces cuando pudimos obtener esta entrevista exclusiva con quien ahora se presenta como un integrante más de la izquierda independentista, que sigue bregando por la libertad y la soberanía para el pueblo vasco. -Desde aquel histórico discurso en el Velódromo de Anoeta, en noviembre de 2004, en el que usted portaba una rama de olivo y era presidido por un pañuelo palestino, convocando a unir fuerzas para lograr una solución pacífica al conflicto, ha corrido mucha agua bajo el puente. ¿Cuál es el mensaje actual en lo que hace a salir del atolladero, a pocas horas de recuperar su libertad? -Yo sigo pensando que el discurso que hicimos en Anoeta tiene plena actualidad. Desde mi punto de vista hay una cosa muy clara: he pasado 15 meses en prisión pero el conflicto sigue en el mismo sitio, permanece igual, y por lo tanto continúa siendo una asignatura pendiente. Lo que se planteaba en Anoeta era un método para resolver ese conflicto, que a la luz de lo que se puede ver hoy sigue teniendo validez. Por lo tanto, yo veo a esta Euskal Herria viviendo otra vez, en un futuro próximo, un proceso de negociación y alcanzando un acuerdo político que le permita tener condiciones de igualdad para todos los proyectos políticos. A más largo plazo, aspiro a que este sea un país que conozca un proceso independentista porque así lo demandará la mayoría popular y trabajadora de Euskal Herria. -Sin embargo, el Partido Popular español y el PSOE han ratificado la alianza anti-terrorista en la cual –si lo simplificamos- “todo es ETA”, y no se ve, por lo menos desde fuera del País Vasco, una luz al final del túnel. ¿Por qué es entonces optimista con esa idea de que la negociación es posible? -Porque creo que la resolución del conflicto no tiene otra alternativa que ese camino. Considero que han transcurrido los años suficientes para que en todas las partes nadie crea que va a alcanzar su meta mediante una victoria militar o policial. Además pienso que en este contexto en el que hay grandes discusiones en el centro mismo de Europa, como está ocurriendo con Flandes y Valonia, o como es el caso irlandés, o el escocés donde se plantea con absoluta naturalidad un referéndum sobre si los escoceses quieren o no la independencia, todo ello permite atisbar que es posible una solución satisfactoria y justa, y una paz estable y duradera para nuestro país asentada en el reconocimiento de nuestros derechos nacionales. -En el acto realizado en su pueblo natal usted remarcó la necesidad de lograr la libertad para las presas y presos politicos vascos. ¿Ese tema seguirá siendo prioritario e innegociable en su agenda? -Creo que es un tema que hay que tener siempre muy presente, partiendo del hecho, desde mi punto de vista, que las presas y los presos son militantes políticos y que su libertad se va a dar, en cualquier caso, en la medida que haya un proceso de negociación y diálogo que aborde otros temas, como son los derechos nacionales. Creo también que este país, este pueblo, y fundamentalmente los que somos de izquierda y abertzales, tenemos un reto político y ético que es el de volver a la libertad a los cientos de compañeras y compañeros que están privados de hacer una vida, aunque sea limitada en términos de derechos democráticos, pero como la nuestra. Por lo tanto, es conveniente aspirar a que construyan con nosotros ese futuro Estado vasco y creo que es un desafío al que hay que volcarse e intentar buscar una estrategia que devuelva los presos a la calle. - En América Latina hay una enorme cantidad de vascos y descendientes de vascos, pero también son numerosos los integrantes de organizaciones populares que viven con preocupación y palpitan todo lo que sucede en Euskal Herria con este prolongado conflicto. ¿Qué les puede decir Arnaldo Otegi a quienes siguen con atención el difícil proceso político vasco? -Quiero decirles que los tenemos muy presentes, que sabemos cuáles han sido sus actividades, que hemos sentido de cerca su solidaridad. Aunque esté lejos geográficamente, América Latina siempre ha sido un referente para la lucha de los vascos y las vascas. Ahora, Latinoamérica está aportando nuevas estrategias y nuevos conceptos de cómo desarrollar una política de izquierdas y revolucionaria. Hay experiencias interesantes, como la bolivariana, que se están desarrollando en ese continente. Así como antes, América Latina fue un importante faro para muchos movimientos revolucionarios en Europa, hoy está construyendo nuevos referentes revolucionarios que también nos pueden servir aquí. Su lucha es nuestra lucha y nuestra lucha es su lucha. Quiero, por lo tanto, enviarles un abrazo revolucionario y socialista a todas y todos los que alli siguen en el camino de la rebeldía. Muchas gracias por la solidaridad pueblo a pueblo y viva el mundo de los trabajadores y trabajadoras y todos los pueblos.
OPINIÓN 11 Sep 2008 GERMÁN OJEDA De Tupac Katari a El Alto, de Evo Morales a La Paz, la Bolivia originaria intenta de nuevo ponerse en pie frente al viejo régimen. El primer presidente indígena boliviano ha convocado para el próximo 7 de diciembre otro referéndum para ratificar la nueva Carta Magna –ya aprobada en la Asamblea Constituyente– después de ganar hace poco tiempo el referéndum revocatorio con un apoyo masivo a su proyecto de refundar el país. Por primera vez en su historia, Bolivia vive un intenso proceso democrático. Por primera vez en el país andino, gobierna un Gobierno democrático sin recurrir al fraude electoral o a la intervención extranjera o al apoyo militar. Pero una poderosa derecha racista y oligárquica –que controla la economía, los grandes medios de comunicación, las regiones orientales más ricas y parte de las instituciones nacionales– se opone frontalmente a la nueva consulta después de oponerse durante estos años al presidente Morales, fabricando una confrontación social y un separatismo regional sin precedentes cuyo único objetivo es tumbar al indio. Bolivia, en efecto, vale más que un Potosí, pues, desde la conquista hasta hoy, nunca ha dejado de producir ingentes cantidades de riqueza para los colonos y los colonialistas, para los imperios y los imperialistas, para los españoles y para los norteamericanos, llámense Shell o Repsol, mientras los indígenas bolivianos viven en la miseria y se mueren de hambre, lo que ha determinado que la nación más rica en recursos naturales per cápita de América Latina sea la más pobre e injusta del continente. Tan ingentes recursos explotados a la fuerza durante tanto tiempo han hecho de Bolivia, a lo largo de estos cinco siglos, el mayor campo de concentración sin alambradas de las poblaciones indígenas, manejado a sangre y fuego por virreyes españoles, obispos de Roma, militares tiranos y gobernantes neoliberales al servicio del capitalismo depredador, el penúltimo de los cuales vive huido de la justicia boliviana en Miami y se llama Gonzalo Sánchez de Lozada. Para esta derecha ultramontana, el problema son los indios, un sentimiento que se ha acrecentado tras la llegada de su líder, Evo Morales, a la presidencia en diciembre de 2005. Por fin y por primera vez en su historia, gana limpiamente unas elecciones democráticas un indio aymara y propone dos cosas principales: una, que sin excluir a nadie va a defender con una nueva Constitución los derechos y las culturas indígenas mayoritarias refundando Bolivia. Y dos, que las riquezas del país deben ser también para los indígenas y los mestizos, y no sólo para las multinacionales y sus agentes locales. Ni nacionalización de los hidrocarburos en manos de las multinacionales –la mal llamada nacionalización ha consistido en renegociar los anteriores contratos leoninos con las empresas extranjeras–, ni expropiación de las tierras que los blancos habían robado a los indios –la nueva Constitución sólo propone fijar un límite a la enorme extensión de la propiedad– ni intervención de bancos extranjeros, ni toma de medios de comunicación privados, ni quema de iglesias, ni asalto a la haciendas de los terratenientes. Nada que se parezca a una revolución. Sólo prudentes cambios sociales, económicos y culturales promovidos por la vía legal, que buscan el desarrollo de la economía nacional y la integración de los bolivianos. En suma, una revolución democrática y pacífica que, sin embargo, ha tenido como respuesta la división separatista y el boicot institucional promovidos por las élites bolivianas apoyadas por Estados Unidos y por las multinacionales económicas, mediáticas y políticas del mundo occidental. He aquí la maldición y el drama de Bolivia, ese campo de concentración indígena sin parangón en la historia del colonialismo occidental: que fracasado el neocolonialismo, que fracasada la política militarista de Hugo Banzer y compañía, que fracasada después la política neoliberal de Sánchez de Lozada y compañía, que fracasados todos los intentos civiles y militares, económicos y políticos, de someter a Bolivia a la expoliación y la rapiña occidentales a costa de los indígenas, estos han puesto por fin al frente de su destino a uno de los suyos por la vía democrática para derribar los muros de esa ignominia histórica. Y los oligarcas locales y sus validos del primer mundo se oponen con todos los medios a su alcance para impedir la implantación de la libertad, la justicia y la democracia en Bolivia. El Gobierno ha convocado de nuevo al país a tomar una decisión democrática de alcance histórico, pero la derecha boliviana ha vuelto a responder con maniobras en los organismos judiciales que controla –como la Corte Electoral que acaba de declarar ilegal el referéndum constitucional– y con el recurso a las acciones de fuerza, para tratar de provocar un caos económico y un estallido social que ponga patas arriba al país, impida la anunciada celebración de la consulta y, en definitiva, haga saltar por la fuerza a Evo Morales. Los indígenas y sus líderes han dejado claro estos años que quieren crear una nueva Bolivia, que debe ser ratificada con la aprobación el próximo diciembre de la nueva Carta Magna. Pero si el llamado golpismo civil tumba la revolución del diálogo, si la vía democrática y constitucional es derribada, si Evo Morales y las mayorías indígenas son de nuevo expoliadas en sus derechos políticos, sociales y económicos en beneficio de los terratenientes y de las multinacionales, continuará hasta el siguiente movimiento indígena la maldición de Bolivia para vergüenza del llamado mundo civilizado y democrático. GERMÁN OJEDA es profesor titular de Historia Económica de España y América en la Universidad de Oviedo Ilustración de JAIME MARTÍNEZ 2008/9/4 La guerra de Georgia y Rusia La libertad de los pequeños pueblos La noche del 7 al 8 de agosto tropas georgianas entraban a sangre y fuego en territorio de Osetia del Sur para intentar aplastar la resistencia de los osetios que rechazaban continuar formando parte de Georgia. Esa brutal intervención militar fue aprovechada por el ejército ruso para invadir Georgia, ocupar y destruir algunas de sus ciudades, bloquear sus puertos y carreteras y dejar un reguero de destrucción y muerte de civiles. La zona del Cáucaso, como los Balcanes, se caracteriza por la existencia de diversos pueblos que en su historia no llegaron a configurar un Estado y que a lo largo de los siglos han tenido que soportar la opresión de la gran potencia rusa o de otro pueblo como el georgiano en el caso de los osetios o abzajos. La falta de resolución de un marco libre y democrático que permitiera la convivencia pacífica de los pueblos ha sido y es la causa de enfrentamientos y guerras, y de disputa de zonas de influencia entre las grandes potencias. Porque ni el ataque militar de Georgia ni la brutal invasión de Rusia tienen nada que ver con la defensa de las libertades y los derechos de esos pequeños pueblos. Para el gobierno de Georgia se trataba de aplastar las legítimas exigencias del pueblo osetio y para Rusia, que ha demostrado en Chechenia como concibe los derechos de los pueblos, extender su influencia en la zona y doblegar a Georgia como un medio de volver a extender su poder de gran potencia imperial. La reacción del imperialismo americano y de la Unión Europea no ha sido menos escandalosa porque también han puesto por delante de los derechos de los pueblos sus intereses de grandes potencias y de influencia en la zona. Para los Estados Unidos, que también está demostrando en Irak o en Guantánamo lo que le interesan los derechos democráticos de los pueblos, lo importante es su influencia en Georgia y la posibilidad de integrarla en la OTAN. No es de extrañar que su reacción ante la intervención rusa en Georgia haya sido acelerar el acuerdo con el gobierno de Polonia para la instalación de un escudo antimisiles. Para las grandes potencias, sea el imperialismo americano, la Unión Europea o Rusia, el interés por los problemas políticos o sociales en el Cáucaso está determinado por el petróleo en la zona. Por Georgia pasan importantes oleoductos que transportan gas y petróleo del Mar del Caspio hacia Europa. La influencia o el control de esa zona es vital para sus intereses. Para ellos lo de menos son los derechos de los pueblos. Esta guerra ha elevado el tono y el enfrentamiento político y militar entre las grandes potencias. Rusia ha reconocido la independencia de Osetia del Sur y Abzajia, pero en realidad se trata de en un futuro incorporarlos a Rusia. ¿Por qué sino estaría dispuesta a ese reconocimiento mientras que sigue tratando a fuego la lucha de los chechenos por su independencia y se niega a aceptar la de Kosovo?. Estados Unidos ha enviado barcos a las costas de Georgia y amenaza con otro tipo de represalias. La escalada de amenazas presagia un recrudecimiento del rearme militar y de los enfrentamientos en la zona. Exigimos: - El reconocimiento de los derechos democráticos, incluido el de la independencia, para los pueblos osetio y abzajo.
- La retirada de las tropas rusas de Georgia y de los navíos norteamericanos de la zona.
Los derechos de los pueblos no serán defendidos por las grandes potencias. Al contrario, pueden ser utilizados para la defensa de sus propios intereses o para el enfrentamiento entre ellas. Los derechos de los pueblos serán defendidos por la movilización y solidaridad de los pueblos y de la clase trabajadora. Comité Ejecutivo del Partido Obrero Revolucionario (POR) Cuarta Internacional 
2008/9/2
Opiniones Respuesta a Kosovo y el escudo antimisiles 28/ 08/ 2008 Rosendo Fraga, Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, para RIA Novosti. La estrategia de Rusia, coherente con la política de los zares y la que mantuvo Stalin pese al drástico cambio de régimen político, es que Rusia sea una potencia euroasiática, cuya hegemonía se ejerza en el Asia Central y en Europa Oriental, logrando así una neutralización de Europa Central. El alineamiento definido de Georgia con Washington, así como el despliegue del escudo antimisiles de EEUU en Polonia y República Checa, son obstáculos en esta estrategia. Mientras el conflicto georgiano parece haber entrado en una tensa tregua, el generado por el escudo está escalando. Condolezza Rice ha viajado a Varsovia para firmar el acuerdo por el cual se instala en el país el sistema que permite destruir los misiles que hipotéticamente provengan de Rusia -aunque Washington argumenta que el objetivo es neutralizar los que eventualmente dispare Irán-, mientras que las Fuerzas Armadas rusas anunciaron que Polonia por esta causa pasa a ser blanco de sus misiles. Días antes del conflicto de Georgia, Rusia anunció que podía desplegar misiles en Bielorusia con capacidad de alcanzar Europa Occidental, como respuesta al despliegue del escudo antimisiles de EEUU. Con la respuesta frente al conflicto georgiano, Rusia parece advertir a los aliados de la OTAN en las ex republicas soviéticas -cabe recordar que tanto Georgia como Ucrania han pedido integrarla-, que no va a aceptar que las fronteras de la alianza atlántica siga llegando hasta las propias, como ya sucede con Estonia, Lituania y Letonia, las tres repúblicas bálticas. Pero también está diciendo a Washington y Europa que no acepta que los ex países del Pacto de Varsovia sean bases de un escudo antimisiles que puede implicar una restricción para el poder militar de Moscú. Como represalia a la presencia militar rusa en Georgia, la OTAN respondió suspendiendo las relaciones con Rusia y ésta, a su vez, suspendiendo la cooperación con ella. A la vez, el gobierno ruso está emitiendo señales de que está dispuesto a redoblar la apuesta, llevando su presencia militar a las fronteras marítimas de EEUU. Es así como, ante informaciones de la prensa en Moscú de que una flota rusa podría llegar al Mar Caribe, Chávez se apuró a decir que sería bien recibida en su país. En este contexto, el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjasia por parte de Rusia, es una respuesta al despliegue del escudo antimisiles en Europa Central, y también a la reciente independencia de Kosovo, reconocida por EEUU y la UE, pero no por Rusia. En conclusión: Rusia desarrolla hoy la versión siglo XXI de la geopolítica de Stalin en el siglo pasado y la de los Zares en los precedentes, pero no debe olvidar que la historia muestra que las crisis suelen escalar por errores de cálculo, en una batalla en la cual el objetivo final no es Osetia del Sur y Abjasia, las regiones secesionistas de Georgia, sino el escudo antimisiles de EEUU desplegado en Europa Central. _____________________________
Últimas noticias Japón aplaza ejercicios navales con Rusia 02/ 09/ 2008 Tokio, 2 de septiembre, RIA Novosti. Japón decidió aplazar los ejercicios navales que tenía previsto realizar con la Armada rusa el próximo 9 de septiembre, reveló hoy una fuente del Ministerio nipón de Defensa. Se trata de la décima edición de maniobras que Japón y Rusia celebran anualmente desde 1998. El plan original contemplaba que este simulacro de una operación de rescate marítimo, con la participación de buques de guerra y aviación, tuviera lugar cerca de Sasebo, la base naval que EEUU mantiene en la zona de Nagasaki, pero después se optó por trasladarlo al Mar de Japón, para evitar el encuentro de un destructor ruso dotado de misiles con navíos estadounidenses. Más tarde, vino la orden de aplazar estas maniobras, afirmó la fuente al pedir el anonimato. El Gobierno "siguió el ejemplo de la OTAN que también canceló ejercicios conjuntos con Rusia" a raíz del conflicto en el Cáucaso, dijo. Al mismo tiempo, agregó que Moscú "no debería sacar conclusiones a largo plazo a partir de esa decisión". Rusia entiende que la creación de un sistema de defensa antiaérea en torno a Japón y el despliegue de antimisiles en Europa persiguen objetivos diferentes, y Tokio valora altamente esa postura, recordó. ENLACE: OPINION Y NOTICIA SACADOS DE "RIA NOVOSTI" _____________________________ ENLACE CON EL DIARIO "PUBLICO" 31 Ago 2008 CARLOS TAIBO Ya he tenido en estas mismas páginas la oportunidad de subrayar que, en relación con el conflicto que afecta en estas semanas a una parte del Cáucaso occidental, es difícil sumarse a las razones que han aducido los contendientes implicados. Si sobran los motivos para repudiar la activa presión imperial que Washington ejerce en un lugar muy sensible, nada invita a reírle las gracias a una Rusia que opera como inmisericorde matón regional. Hay, con todo –y al cabo a esto voy–, un segundo hecho que debería provocar creciente incomodidad. Me refiero al olvido sistemático que gobiernos y expertos muestran en lo que hace a las presuntas querencias de las poblaciones afectadas, siempre ninguneadas en provecho de discursos, interpretaciones y operaciones militares que colocan a los Estados en primer plano. Vayamos, aun así, por partes y empecemos subrayando lo que resulta evidente: está claro que Rusia, de la mano de sus reconocimientos de Osetia del Sur y Abjazia, ha seguido la estela que muchas potencias occidentales dieron por buena, en relación con Kosovo, el pasado febrero. No sólo eso: Moscú, que ha cancelado de esta suerte su aparente pureza reivindicadora de las normas del Derecho Internacional, ha empleado el mismo lenguaje y la misma argumentación vertida entonces por esas potencias. Hora es esta de señalar, sin embargo, la condición de las reglas del juego que unos y otros se han encargado de violentar pundonorosamente: apegadas al principio de integridad territorial, sólo dejan abierto el horizonte de la secesión en caso de previa aceptación de esta por el Estado afectado, lo que, a la postre, acarrea de facto un rechazo de cualquier perspectiva de autodeterminación. Importa subrayar que al amparo de la percepción que ahora nos interesa, orgullosamente estatocéntrica por mucho que con frecuencia haya respondido a honrosos propósitos, han cobrado cuerpo, y asumamos un egoísta ejercicio en busca de ejemplos, aberraciones como las que permiten que Israel impida la gestación de un Estado palestino en los territorios que ocupa ilegalmente –Marruecos hace lo propio en el Sáhara Occidental–, que Chechenia forme parte hasta el final de los tiempos de una Federación Rusa que poco más ha ofrecido a la población local que represiones y genocidios, o que muchos de los hiperdemocráticos países occidentales se permitan mirar hacia otro lado cuando escuchan demandas de autodeterminación que llegan de unas u otras partes de sus territorios. Volvamos, con todo, a lo que hoy nos atrae y hagámoslo de la mano del recordatorio de que la marginación de las poblaciones afectadas y de sus opiniones es lo único en lo que parecen estar de acuerdo en estas horas Estados Unidos y Rusia. Tan de acuerdo, por cierto, como el Gobierno español y el principal partido de la oposición, orgullosos de su honrada, y al parecer nada interesada, apuesta en provecho de la integridad territorial y sus reglas. Obsérvese, si no, que en la abrumadora mayoría de los análisis al uso la textura precisa de los conflictos implicados no merece mayor atención. Pocos fueron, sin ir más lejos, los estudiosos que en febrero se refirieron a la delicada integración de la comunidad albanesa de Kosovo en los sucesivos Estados yugoslavos y serbios, agudizada por la represión desplegada desde Belgrado a partir de 1989; cuando uno escucha los argumentos, a menudo muy respetables, hilvanados por los detractores de la independencia kosovar tiene por fuerza que preguntarse cómo se hubiera verificado, dado el firme rechazo que suscitaba entre la mayoría abrumadora de la población local, la reintegración del país en Serbia. Algo similar cabe apuntar en relación con Osetia del Sur: ¿por qué un país artificialmente uncido –en virtud de las políticas de ingeniería étnica avaladas en la etapa soviética– a Georgia debería permanecer inexorablemente en ésta frente al criterio, de nuevo, de la mayoría de sus habitantes, separados, por si poco fuere, de los pobladores de la Osetia septentrional? Admitamos, en suma, que lo de Abjazia es harina de otro costal –los abjazios étnicos eran minoría en su propia república antes de las trifulcas de los cuatro últimos lustros– que nos emplaza, eso sí, ante la certificación de que a la hora de sopesar la condición de todos estos conflictos hay que analizar con mesura cuál ha sido la conducta, rara vez respetuosa de los derechos ajenos, de las autoridades –serbias y kosovares, rusas, georgianas y estadounidenses, surosetias y abjazias– de unos y otros. En semejante caldo de cultivo es obligado subrayar algo que, una vez más, ha escapado a la consideración de la mayoría de los análisis: tanto las potencias occidentales como Rusia han esquivado, en su argumentario, cualquier suerte de mención de algo que huela a autodeterminación. Mientras las primeras bien que se cuidaron de evitar que en Kosovo se organizase un referendo que permitiese calibrar el apoyo popular a la independencia, la segunda ha justificado sus reconocimientos de las independencias de Osetia del Sur y de Abjazia sobre la base de la impresentable agresión militar georgiana de semanas atrás, y no sobre la de un imaginable derecho de surosetios y abjazios a decidir su futuro. Llega la hora de perfilar una conclusión somera: si parece ineludible criticar con radicalidad las interesadas acciones de las grandes potencias –que abrazan o no, según las conveniencias, el principio de integridad territorial de los Estados, conforme a una obscena doble moral–, algo tendremos que decir también de las poblaciones afectadas, de sus opiniones y, si así quiere, de sus derechos. De lo contrario estaremos dándole alas a fórmulas que las más de las veces tienen un inequívoco tufillo conservador y, nos cuenten lo que nos cuenten, una dudosísima condición democrática. Por eso las defienden con singular ahínco, dicho sea de paso, Washington y Moscú. Carlos Taibo es Profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid 
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